En una pensión de la Riviera un grupo de burgueses asiste a un hecho que trastoca su placidez: madame Henriette, una exquisita mujer, abandona a su marido y sus hijas para huir con otro huésped, un seductor joven francés al que acaba de conocer. El suceso origina entre los burgueses una acalorada discusión que motiva que Mrs. C., una anciana y distinguida dama inglesa, evoque un peculiar pasaje de su vida con el que persigue ilustrar que veinticuatro horas son suficientes para decidir la suerte de una mujer.