Con sus más de cincuenta crímenes reconocidos. Andréi Chikatilo está considerado como el peor asesino en serie de la historia de la Unión Soviética. La historia del Carnicero de Rostov es también la de los años finales de la Rusia sumergida tras la Revolución de Octubre, porque la extensión de sus crímenes, en su duración temporal y en la profundidad de su violencia, no puede explicarse sin comprender el contexto en el que se produjeron: un imperio que se estaba derrumbando por un colapso multiorgánico.
Convertido en una bestia que ya solo vivía para matar, este hombre culto pasó más de una década de su vida asesinando con una violencia indescriptible.