Luis Garayo fue el primer asesino en serie español objeto de un estudio científico profundo. ¿Estaba cuerdo o loco aquel hombre que pasó de ser un buen esposo y un trabajador aplicado y diligente a sentir la necesidad de matar a mujeres mientras las violaba?
Garayo sembró el pánico en la Álava de 1870 y promovió un intenso debate científico sobre el origen del mal en criminales como él.